Una torre andaluza al otro lado del Atlántico

Réplica de la Giralda de Sevilla en el segundo edificio del auditorio Madison Square Garden, en Nueva York, hacia finales del siglo XIX.


Cuando pensamos en la Giralda, la imagen que nos viene a la mente es la de Sevilla y su imponente torre coronando la catedral. Sin embargo, pocos saben que, a finales del siglo XIX, Nueva York tuvo su propia versión de esta emblemática construcción andaluza. Se trataba de la torre del segundo Madison Square Garden, un edificio que, durante años, llevó al cielo neoyorquino un pedazo del arte y la historia de Sevilla.

A finales de la década de 1890, Nueva York vio nacer un imponente edificio: la segunda versión del Madison Square Garden, inaugurada en 1890 tras reemplazar un espacio anterior de 1879. El reconocido arquitecto Stanford White ganó el concurso de diseño, dando lugar a una estructura de estilo renacentista destinada a albergar eventos deportivos, culturales y de entretenimiento, además de un anfiteatro con capacidad para unas 10 000 personas.

Lo más destacable del edificio era una torre de aproximadamente 93 metros, superada en altura solo por el New York World Building. Esta torre era una recreación de la Giralda de Sevilla, inspirada en el antiguo alminar almohade del siglo XII, adaptada con elementos cristianos del siglo XVI, como la emblemática veleta del Giraldillo.

En lugar de la tradicional veleta sevillana, White coronó la torre neoyorquina con una estatua dorada de la diosa Diana, de más de 5,5 metros, creada por Augustus Saint‑Gaudens. Aunque impresionante, esta figura fue criticada por su tamaño excesivo en comparación con la torre, lo que llevó a reemplazarla por una versión más pequeña, y la original acabó siendo llevada a la Exposición Mundial de Chicago en 1893.

El diseño causó debate: unos lo consideraban una copia poco elegante de la Giralda sevillana, mientras que otros lo veían como una audaz fusión de estilos. White, a pesar de no haber viajado a España, se basó en litografías y pinturas, alimentado por la moda del historicismo y el revivalismo arquitectónico de la época.

El éxito del modelo neoyorquino fue tal que inspiró numerosas réplicas en Estados Unidos —más de veinte— en ciudades como Chicago, San Francisco, Miami y Cleveland, en edificios como la Electric Tower de Buffalo o la torre del Ferry Building de San Francisco, que resistió el terremoto de 1906.

Sin embargo, en 1925 el Madison Square Garden original y su torre fueron demolidos para dar paso a la nueva sede del New York Life Insurance Building, tras problemas financieros relacionados con hipotecas. La estatua de Diana terminó en el Museo de Arte de Filadelfia.

Aunque White no vivió para ver su obra desaparecida —fue asesinado en 1906 en un escandaloso crimen pasional—, su creación dejó una huella arquitectónica y cultural duradera. El uso de elementos de la historia y el arte españoles en ese edificio fue descrito como un ejemplo del “encantamiento por España” y de cómo estos rasgos se integraron en el paisaje urbano estadounidense.

Fuente consultada:
The Objective, “La Giralda de Nueva York: muchas imitaciones”, 16 de diciembre de 2023. https://theobjective.com/sociedad/2023-12-16/giralda-nueva-york-muchas-imitaciones/
Fotos: Vista del Madison Square Garden original en Nueva York, con torre inspirada en la Giralda de Sevilla. Fotografía de dominio público (c. 1900). Fuente: Library of Congress / Wikimedia Commons.


Réplica de la Giralda de Sevilla en el segundo edificio del auditorio Madison Square Garden, en Nueva York, hacia finales del siglo XIX.

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